Por qué abonar el césped
El césped crece y se corta continuamente, y con cada siega se lleva nutrientes del suelo. El nitrógeno es el que más necesita: da el color verde y la densidad. El fósforo favorece las raíces, sobre todo en céspedes jóvenes, y el potasio mejora la resistencia a la sequía, al frío y a las enfermedades. Un abonado bien calculado mantiene el césped denso sin desperdiciar producto ni contaminar el agua.
Leer la etiqueta NPK
Las tres cifras del saco, por ejemplo 20-5-10, son el porcentaje en peso de:
- N: nitrógeno.
- P: fósforo, expresado como P₂O₅.
- K: potasio, expresado como K₂O.
Un saco de 10 kg de abono 20-5-10 contiene 2 kg de nitrógeno, 0,5 kg de P₂O₅ y 1 kg de K₂O.
La fórmula
Dosis de abono (g/m²) = nitrógeno deseado (g/m²) ÷ (N % ÷ 100)
Cantidad total = dosis × superficie
Ejemplo resuelto
Césped de 200 m², abono 20-5-10 en sacos de 10 kg a 30 €, y 5 g de nitrógeno por m²:
- Dosis: 5 ÷ 0,20 = 25 g de abono por m², más o menos un puñado.
- Total: 25 × 200 = 5 kg, medio saco.
- Fósforo aportado: 1,25 g/m²; potasio: 2,5 g/m².
- Coste: 15 €.
Calendario orientativo
| Época | Objetivo | Tipo de abono |
|---|---|---|
| Primavera (marzo y abril) | Despertar el crecimiento | Rico en nitrógeno |
| Principios de verano | Mantener el color | Nitrógeno de liberación lenta |
| Final de verano y otoño | Preparar el invierno | Rico en potasio |
En las zonas cálidas de España conviene evitar el abonado en pleno verano, con temperaturas altas y restricciones de riego: el césped sufre y el abono puede quemarlo. En total, un césped de uso normal necesita de 15 a 25 g de nitrógeno por m² al año.
Cómo esparcirlo
- Usa una abonadora de carro para repartirlo de forma uniforme: a mano quedan manchas más verdes y otras quemadas.
- Divide la dosis en dos y pasa en dos direcciones cruzadas.
- Riega después o abona antes de una lluvia moderada.
- No abones sobre césped mojado por el rocío, porque los gránulos se pegan a las hojas.
Medio ambiente
El exceso de nitrógeno no aprovechado se filtra a los acuíferos como nitratos o llega a ríos y embalses, donde favorece la proliferación de algas. Varias zonas de España están declaradas vulnerables a la contaminación por nitratos. Ajustar la dosis, usar abonos de liberación lenta y dejar los restos de siega sobre el césped, que devuelven parte del nitrógeno, son buenas prácticas.