Un transportín a la medida
Un transportín demasiado pequeño hace que el perro viaje encogido y estresado; uno demasiado grande lo hace resbalar en las curvas y, en avión, puede no ser aceptado. Las aerolíneas siguen la norma de la IATA (Asociación Internacional de Transporte Aéreo), que calcula las medidas mínimas interiores a partir de cuatro medidas del perro.
Cómo medir al perro
Con el perro de pie y relajado:
- A: de la punta del hocico a la base de la cola, sin contar la cola.
- B: del suelo al codo de la pata delantera.
- C: el ancho de los hombros, en la parte más ancha.
- D: del suelo a lo alto de la cabeza o de las orejas si las tiene erguidas, lo que quede más alto.
La fórmula IATA
Largo interior = A + ½B
Ancho interior = 2 × C
Alto interior = D
Las medidas son interiores: las de catálogo suelen ser exteriores, unos 5 a 10 cm más grandes.
Ejemplo resuelto
Un perro con A = 70 cm, B = 30 cm, C = 20 cm y D = 65 cm:
- Largo: 70 + 15 = 85 cm.
- Ancho: 2 × 20 = 40 cm.
- Alto: 65 cm.
- Para casa, una jaula de unos 80 cm de largo es suficiente.
Viajar en avión desde España
- Cabina: la mayoría de las compañías admiten perros pequeños en un bolso o transportín flexible bajo el asiento, con un peso total de unos 8 a 10 kg según la aerolínea.
- Bodega: los perros más grandes viajan en un transportín rígido, con puerta metálica, ventilación por tres lados como mínimo y bebedero accesible desde fuera.
- Razas braquicéfalas (bulldog, carlino, bóxer): muchas aerolíneas no las aceptan en bodega por el riesgo respiratorio.
- Documentación: microchip, pasaporte europeo para animales de compañía y vacuna antirrábica en vigor para viajar por la Unión Europea; fuera de ella, consulta los requisitos del país de destino.
En coche
En España, el Reglamento General de Circulación exige que el animal no impida la conducción ni distraiga al conductor. Un transportín bien sujeto en el maletero o tras los asientos, un arnés con enganche al cinturón o una rejilla separadora son las opciones más seguras.
Acostumbrarle al transportín
Deja el transportín abierto en casa unos días antes del viaje, con su manta y algún premio dentro. Que el perro entre y salga por su cuenta. Un perro que conoce su transportín viaja mucho más tranquilo.
Jaula para casa
En casa basta con que el perro pueda estirarse, darse la vuelta y tumbarse: el largo del perro más unos 10 cm. Para un cachorro, compra la jaula del tamaño adulto y usa una separación para reducir el espacio mientras crece.