El agua que necesitan perros y gatos
El agua es el nutriente más importante para un animal: un perro puede pasar días sin comer, pero muy poco tiempo sin beber. Saber cuánto debería beber el tuyo ayuda a llenar el bebedero lo suficiente y, sobre todo, a detectar a tiempo una sed anormal, que a menudo es la primera señal de una enfermedad.
La fórmula
Agua necesaria (mL/día) = peso (kg) × 60 en perros, × 50 en gatos
Agua del bebedero = necesidad × factor de la comida
Límite de alerta = peso × 100 mL
El factor de comida descuenta el agua que ya aportan los alimentos: el pienso seco solo tiene un 10 % de agua, mientras que la comida húmeda tiene alrededor de un 75 a 80 %.
Ejemplo resuelto
Un perro de 20 kg que come pienso seco:
- Agua necesaria: 20 × 60 = 1200 mL al día.
- Del bebedero: 1,2 litros, porque el pienso apenas aporta agua.
- Bebe demasiado a partir de: 2 litros al día.
Un gato de 4 kg necesita unos 200 mL. Si come sobre todo comida húmeda, puede beber solo 60 mL del cuenco y estar perfectamente hidratado.
Cuándo necesitan más agua
- Calor: en verano en buena parte de España, el consumo puede doblarse.
- Ejercicio: lleva agua en los paseos largos y en el campo.
- Lactancia: una perra que amamanta puede necesitar varias veces su consumo normal.
- Fiebre, vómitos o diarrea: pierden agua y pueden deshidratarse deprisa.
Señales de alarma
Una sed claramente mayor de lo habitual, llamada polidipsia, suele acompañarse de más orina. Puede deberse a:
- Diabetes.
- Enfermedad renal, muy frecuente en gatos mayores.
- Síndrome de Cushing u otros problemas hormonales.
- Infección de útero (piómetra) en perras no esterilizadas.
- Algunos medicamentos, como los corticoides.
Para medirlo, llena el bebedero con una cantidad conocida por la mañana y mide lo que queda 24 horas después. Si pasa de 100 mL por kilo, consulta con el veterinario.
Gatos que beben poco
Los gatos descienden de animales del desierto y beben poco por naturaleza. Muchos problemas urinarios felinos se relacionan con una hidratación escasa. Para ayudarles:
- Varios bebederos en distintos sitios, lejos de la comida y del arenero.
- Cuencos anchos y poco profundos, para que los bigotes no toquen los bordes.
- Una fuente de agua en movimiento.
- Parte de la ración en comida húmeda.
Agua limpia
Cambia el agua al menos una vez al día y lava el bebedero con frecuencia: la saliva y los restos de comida forman una capa donde crecen bacterias. En verano, coloca el bebedero a la sombra.