Qué es la talla diana familiar
La estatura de un adulto depende sobre todo de los genes que recibe de sus padres. Por eso los pediatras usan una cuenta sencilla para orientarse: la talla diana familiar, también llamada talla genética. No predice la estatura exacta, pero indica hacia dónde tiende el crecimiento de un niño si todo va bien.
La fórmula
Niño: (estatura del padre + estatura de la madre) ÷ 2 + 6,5 cm
Niña: (estatura del padre + estatura de la madre) ÷ 2 − 6,5 cm
Los 6,5 cm son la mitad de la diferencia media de estatura entre hombres y mujeres adultos, que ronda los 13 cm. Alrededor de esa cifra se toma un margen de unos 8,5 cm por arriba y por abajo, en el que acaba la gran mayoría de los hijos.
Ejemplo resuelto
Un padre de 177 cm y una madre de 164 cm:
- Media de los padres: (177 + 164) ÷ 2 = 170,5 cm.
- Para un hijo: 170,5 + 6,5 = 177 cm, con un margen de 168,5 a 185,5 cm.
- Para una hija: 170,5 − 6,5 = 164 cm, con un margen de 155,5 a 172,5 cm.
Por qué el resultado no es exacto
- La herencia se reparte: dos hermanos con los mismos padres pueden diferenciarse en 10 cm o más.
- El entorno cuenta: una buena alimentación, el sueño y la ausencia de enfermedades crónicas permiten alcanzar el potencial genético.
- La pubertad cambia el ritmo: un niño que madura pronto crece antes y a menudo termina antes; uno que madura tarde sigue creciendo más tiempo.
- Tendencia generacional: en España la estatura media ha aumentado varios centímetros en pocas generaciones, así que los hijos suelen superar ligeramente lo que predice la fórmula.
Cómo seguir el crecimiento
En las revisiones del programa del niño sano, el pediatra anota peso y talla en las curvas de crecimiento. Lo importante no es un dato aislado, sino que el niño se mantenga más o menos en su percentil. Un niño en el percentil 25 que sigue en el 25 crece con normalidad, aunque sea más bajo que sus compañeros.
Cuándo consultar
- La curva cambia de percentil hacia abajo de forma clara.
- La talla se aleja mucho de la talla diana familiar.
- Aparecen signos de pubertad muy pronto, antes de los 8 años en las niñas o de los 9 en los niños, o no aparecen a los 13 o 14 años.
En esos casos el pediatra puede pedir una radiografía de la mano para conocer la edad ósea, que indica cuánto le queda por crecer, y estudiar posibles causas hormonales o nutricionales.
Otras referencias
En América Latina y en Estados Unidos se usa la misma fórmula, a veces expresada en pulgadas: media de los padres más o menos 2,5 pulgadas. El resultado es prácticamente el mismo.