Lo que cuesta de verdad una pieza impresa
Imprimir en 3D parece casi gratis: unos gramos de plástico y algo de corriente. Pero si sumas la electricidad de varias horas, el desgaste de boquillas, correas y camas, y las impresiones que salen mal, el coste por pieza cambia. Calcularlo bien sirve para saber si compensa imprimir algo en casa o para fijar un precio si vendes tus piezas.
Las fórmulas
Filamento = gramos ÷ peso de la bobina × precio de la bobina
Electricidad = potencia (W) ÷ 1000 × horas × precio del kWh
Desgaste = horas × coste de desgaste por hora
Coste total = (filamento + electricidad + desgaste) × (1 + margen para fallos)
Precio de venta = coste total × (1 + margen comercial)
Ejemplo resuelto
Una pieza de 120 g en PLA, con una bobina de 1 kg que cuesta 22 €, seis horas de impresión, una impresora que consume de media 150 W y la luz a 0,18 €/kWh:
- Filamento: 120 ÷ 1000 × 22 = 2,64 €.
- Electricidad: 0,15 kW × 6 h = 0,9 kWh, es decir, 0,16 €.
- Desgaste a 0,20 € por hora: 1,20 €.
- Con un 10 % para fallos, el total es 4,40 €, unos 3,7 céntimos por gramo.
Si la vendes con un 50 % de margen, el precio sería de 6,60 €, sin contar tu tiempo de diseño ni el envío.
De dónde sale cada partida
- Filamento: el PLA y el PETG cuestan de 15 a 30 € el kilo; los técnicos como el nailon o los cargados de fibra de carbono, bastante más. El laminador te da el peso exacto de cada pieza, soportes incluidos.
- Electricidad: una impresora de escritorio gasta entre 100 y 250 W de media, sobre todo para mantener caliente la cama. El precio del kWh depende de tu tarifa; en España ronda los 0,15-0,20 € en tarifas reguladas y de mercado libre, y es más barato en el periodo valle por la noche.
- Desgaste: reparte el precio de la máquina y los repuestos entre sus horas de vida. Una impresora de 400 € que dura 3000 horas, más boquillas y correas, sale a unos 0,15-0,25 € por hora.
- Fallos: piezas que se despegan, atascos o errores de diseño. Un 5-15 % es habitual, más con materiales difíciles.
Consejos para abaratar
Reduce el relleno al 10-20 % en piezas que no soportan esfuerzos, orienta la pieza para necesitar menos soportes y aprovecha las tarifas con discriminación horaria para las impresiones largas. Agrupar varias piezas en la misma cama ahorra tiempo de calentamiento. Y guarda el filamento en un lugar seco: la humedad provoca fallos que encarecen cada pieza buena.