Comprar barato o comprar bien
Un abrigo de 40 € parece una ganga frente a otro de 120 €. Pero si el barato se deforma en una temporada y el caro dura cuatro, la cuenta cambia. El coste por uso reparte el precio entre todas las veces que usas el artículo y permite comparar compras que no duran lo mismo.
La fórmula
Coste por uso = (precio − valor de reventa) ÷ número de usos + mantenimiento por uso
con número de usos = usos al mes × 12 × años de uso.
Ejemplo resuelto
Comparamos dos abrigos que se ponen 6 veces al mes:
| Abrigo A | Abrigo B | |
|---|---|---|
| Precio | 120 € | 40 € |
| Duración | 4 años | 1 año |
| Reventa al final | 20 € | 0 € |
| Usos totales | 288 | 72 |
| Coste por uso | 0,35 € | 0,56 € |
Durante la vida del abrigo A, comprar abrigos como el B costaría unos 60 € más. El abrigo A alcanza el coste por uso del B a partir de 180 usos, es decir, en dos años y medio.
Qué artículos se prestan a este cálculo
- Ropa de diario: abrigos, vaqueros, zapatos, mochilas.
- Calzado deportivo: unas zapatillas de correr se cambian cada 600 a 800 km. Divide su precio entre los kilómetros y compara modelos.
- Equipamiento: una bicicleta, una cafetera, un móvil o una herramienta.
- Suscripciones: el gimnasio también tiene un coste por uso. Si pagas 40 € al mes y vas cuatro veces, cada sesión te cuesta 10 €.
Lo que hay que añadir
- El mantenimiento: la tintorería de un traje, las medias suelas de unos zapatos de piel o el lavado especial de un plumífero. Puede duplicar el coste de un artículo barato.
- La reventa: las aplicaciones de segunda mano permiten recuperar parte del precio de las prendas de marca y del material bien cuidado. Pon una estimación prudente: lo que de verdad se vende, no lo que se anuncia.
- La garantía: en España, la garantía legal de los productos nuevos es de tres años desde 2022. Un artículo que falla dentro de ese plazo se repara o se cambia.
Los límites del cálculo
El coste por uso supone que usarás el artículo tanto como prevés. Una prenda cara que se queda en el armario tiene un coste por uso altísimo. Antes de comprar, pregúntate cuántas veces la usarás de verdad en un año; si la respuesta es menos de diez, la opción barata o el alquiler pueden ser mejores.
En Latinoamérica y Estados Unidos se habla de cost per wear o costo por uso, y el razonamiento es el mismo en cualquier moneda.