Repartir el alquiler de forma justa
Cuando las habitaciones de un piso compartido no son iguales, pagar todos lo mismo suele generar tensiones: quien tiene la habitación grande con balcón paga lo mismo que quien duerme en la interior de 8 m². Un método muy usado es dividir el alquiler en dos partes: una por las zonas comunes, a partes iguales, y otra por las habitaciones, según sus metros.
La fórmula
Tu parte = alquiler × % por habitaciones × (tus m² ÷ m² de todas las habitaciones) + alquiler × (1 − % por habitaciones) ÷ personas
Los gastos compartidos (luz, gas, agua, internet) se suman a partes iguales.
Ejemplo resuelto
Un piso de 1200 € al mes entre 3 personas, 120 € de gastos, habitaciones que suman 36 m², la tuya de 14 m², con el 50 % repartido por habitaciones:
- Parte por habitación: 1200 × 0,5 × 14 ÷ 36 = 233,33 €.
- Parte de zonas comunes: 1200 × 0,5 ÷ 3 = 200 €.
- Tu alquiler: 433,33 €, frente a 400 € si se repartiera a partes iguales.
- Con los gastos: 473,33 €.
- Los otros dos pagan de media 383,33 €.
Qué porcentaje elegir
| % por habitaciones | Efecto |
|---|---|
| 0 % | Todos pagan lo mismo |
| 30 a 40 % | Diferencias moderadas |
| 50 % | El punto de partida más habitual |
| 70 % o más | Diferencias grandes, favorece a las habitaciones pequeñas |
Otros ajustes
Los metros no lo son todo. Muchos pisos ajustan además por:
- Baño propio: un suplemento fijo de 30 a 60 € es habitual.
- Balcón o terraza privada.
- Habitación exterior frente a interior, con más luz y menos ruido de patio.
- Armario empotrado o una habitación de paso.
Lo importante es que todos estén de acuerdo antes de entrar y que el reparto quede por escrito.
El contrato en España
- Un solo contrato con todos: la Ley de Arrendamientos Urbanos permite pactar que los inquilinos respondan de forma solidaria. Si uno deja de pagar, el casero puede reclamar el total a cualquiera.
- Contrato por habitación: cada uno responde solo de su parte, pero a menudo se rige por el Código Civil y no por la LAU, con menos protección en duración y prórrogas.
- Fianza: un mes de alquiler en vivienda, que el casero debe depositar en el organismo de su comunidad autónoma.
Los gastos
Lo más sencillo es repartir los suministros a partes iguales. Si alguien teletrabaja en casa todos los días o pasa mucho más tiempo en ella, se puede pactar que pague algo más de luz y calefacción. Una cuenta común o una aplicación de gastos compartidos evita discusiones a fin de mes.